Sana a un hombre junto al estanque – Juan 5 – Jesús puede hacer cosas que nadie más puede hacer

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Jesús sana a un hombre junto al estanque - Juan 5

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Jesús puede hacer cosas que nadie más puede hacer

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Jesús subió a Jerusalén luego de un largo viaje en donde había realizado unos pocos milagros que maravillaron a miles de sus seguidores. Su fama venía creciendo de tal forma, que habían personas que oyeron de Él antes que llegase a la ciudad. De ahí tal vez el dicho "tu fama te precede". Sin embargo, al entrar por uno de los pórticos del pozo de Betesda, Jesús se encontró con cientos de lisiados, enfermos, cojos, paralíticos y hasta lunáticos que difícilmente habrían oído hablar de él. Lo que todos esperaban era el movimiento del agua del pozo por mano de un ángel. Quién primero ingresara al agua se sanaba de cualquier enfermedad que tuviese. La mayoría esperaba junto a familiares y amigos que hacían vigilia para estar preparados para cuando llegara el momento. Era una carrera de vida o muerte. La mirada tierna de Jesús se posaba por segundos sobre la mirada perdida de los desahuciados y de los afligidos, hasta detenerse ante un hombre muy enfermo que le llamó la atención porque estaba sólo. Le preguntó si quería ser sano. Los pensamientos de paralítico seguramente se exaltaron con la posibilidad de que alguien se ofreciera a quedarse junto a Él para ayudarle a llegar al agua y quedar sano. Y Jesús seguramente se hubiera quedado con gusto si fuera por demostrar tan solo su amistad. Pero en cambio, Jesús le demostró Quién venía con Él, y al decirle: "Toma tu lecho y anda", le mostró el poder del Padre quedando el hombre totalmente sano y al instante. ¡La alegría fue tal, que se fue sin siquiera preguntarle el nombre! Más tarde, cuando se enteró que era Jesús, salió a contarle a los Los judíos, quienes enloquecieron porque estas obras fueron hechas en día de reposo, pero Jesús les respondió: "Si mi Padre quiere trabajar un día como hoy, sábado, y hacer estas obras, pues qué le hacemos, yo también trabajo". ¡Otro muy buen punto de nuestro amado Maestro!